22 marzo 2026

Intrigas, Confesiones y el Santo Oficio: El "Expediente Steiner" contra Pablo de Olavide (1777)

 

   El caso Steiner contra Olavide





   Bienvenidos a una nueva entrega de investigación en Pentabuelos. En nuestra búsqueda constante por desentrañar los hilos del pasado, a veces tropezamos con documentos que no solo nos hablan de nombres y fechas, sino de la tensión humana entre la ética y el miedo, entre las luces del progreso y las sombras de la persecución.

   Hoy comparto con vosotros un documento excepcional rescatado del Archivo Histórico Nacional (Sección Inquisición). Se trata de un informe fiscal de 1777 que arroja luz sobre uno de los episodios más oscuros y fascinantes de la Ilustración española: el proceso contra Pablo de Olavide y Jáuregui, el gran reformador y responsable de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena.

21 marzo 2026

LA INFAMIA BAJO LOS OLIVOS: El informe que desnudó la crueldad en Sierra Morena

 

"Vidas rotas en Sierra Morena: el testimonio visual de una estafa humana."


   Hoy no escribo con la pluma del historiador, sino con el corazón del nieto. Escribo con la sangre de aquellos que cruzaron Europa buscando una "Tierra Prometida" y encontraron, en lugar de paz, un sistema diseñado para exprimirlos hasta los huesos.
   Hace poco ha llegado a mis manos un documento que me ha revuelto el alma. Es el memorial del capitán suizo Joseph Antonio de Yauch (1769). En sus páginas no hay estadísticas frías, hay gritos.      Hay hombres y mujeres —nuestros antepasados— que no podían salir de sus barracas por rubor, porque estaban literalmente desnudos. Hay padres que veían cómo sus hijos recibían raciones de pan que pesaban media libra menos de lo prometido mientras los "Directores" locales se enriquecían con tiendas oficiales.
   Es vergonzante leer cómo se les obligaba a trabajar los domingos bajo amenaza de grilletes y palos, tratándolos peor que a esclavos, mientras esos mismos jefes enviaban informes a la Corte diciendo que nuestros abuelos eran "viciosos" y "borrachos" para ocultar su propia negligencia.
   Nos dijeron que las Nuevas Poblaciones fueron el sueño de la Ilustración. Este documento demuestra que, para los que estaban en el surco, fue una pesadilla de barro, hambre y desprecio.
   A continuación, comparto con todos vosotros la transcripción íntegra de este expediente. Os pido que lo leáis con respeto; es el testimonio de la resistencia de nuestra gente frente a la tiranía de unos funcionarios que creyeron que, por ser extranjeros y pobres, no tenían derechos.
   Hoy, más de 250 años después, les devolvemos esa voz que les arrebataron.


"Dos plumas y un mismo destino: la denuncia de Yauch activa la justicia del Rey."

Denuncia de D. Joseph Antonio Yauch, mayor general del cantón de Ury en Suiza.

   Primero: Carta de D. Joseph Antonio Yauch, dirigida a su magestad el Rey D. Carlos III, comunicando los abusos y penalidades que sufren los colonos en los asentamientos de las nuevas poblaciónes de Sierra Morena y Andalucía, en fecha de 14 de marzo de 1769.


   Carta denuncia a S.M. el Rey, a instancia de los pobres colonos:


   Señor: D. Joseph Antonio Yauch, Caballero del orden de S. Esteban, y mayor General de su loable cantón de Ury en Suiza, que tuvo el honor de servir a V.M. en el Regimiento Suizo de Bexler por espacio de 19 años continuos hasta su reforma por todas las clases de Cadete hasta Capitán, habiéndose hallado en la Guerra de Italia en todas las funciones, Sitios, y Batallas, donde se encontró el referido Regimiento. A L.R.P. de V.M. con profunda veneración dice: que llevado del amor y celo que siempre ha tenido al Real servicio de V.M. se ha constituido con aprobación de V.M. traer cien familias Suizas y Alemanas para la población de Sierra morena, bajo las reglas prescriptas en la contrata de D. Juan Gaspar de Thurriegel, de las que ha conducido doce, que componen unas setenta personas entre grandes, chicos, y medianos de ambos Sexos, que quedan colocadas entre Carmona, y Écija, en el Terreno que se les ha señalado: sobre lo cual le es indispensable hacer presente a V.M. que en el tiempo que se mantuvo en Sierra morena ha observado, tanto por las quejas de los nuevos habitantes, como por informes particulares lo siguiente.


   A cada Persona de diez y seis años arriba se suministra ocho cuartos y una ración de Pan; de diez años hasta los diez y seis, seis cuartos y una ración de Pan; de diez años abajo cuatro cuartos, y media ración de Pan: esto es en la Venta quemada; pero en las demás Poblaciones se lamentan los Colonos, no se observa con ellos lo mismo, porque confundiendo las edades de la Juventud algunos que cumplieron los 16 años, y otros que pasan los diez no perciben lo que les es debido según el señalamiento antecedente, de forma que gravados en este particular, y en el pan que diariamente se les da, se hallan llenos de miseria, porque como están obligados a comprar los Víveres de los Vivanderos puestos por los Directores, y privados ellos de vender unos a otros cosa alguna de Comestible, no les alcanza para sustentarse lo que se les suministra diario, cuanto menos para vestirse que ciertamente lo necesitan.

   A cualquiera Colono que se le suministra por necesidad un par de Zapatos, u otra pequeña prenda de Vestuario para cubrir la desnudez, cada cuatro días se le retiene media peseta del prest diario, hasta que ha pagado su coste.


   Hay infinitos de estos habitantes, que están absolutamente desnudos, y de rubor rehúsan presentarse delante de las Gentes, a muchos por el viaje se les pudrió la Ropa, a otros con el uso y el trabajo en su destino se les arruinó enteramente, por lo que parece este punto digno de la atención de V.M.


   Los Utensilios precisos para el uso de estos moradores en la Venta quemada no se ha suministrado el más mínimo en la Peñuela, y más Poblaciones, se ha dado alguna cosa, pero los más tuvieron que pagar en dinero contante un tanto por aquellos pocos muebles.

   En cuanto a Camas se ha dado para cada dos Personas grandes un Jergón, y una manta nueva, y para dos Chicos un Jergoncito con su manta todo nuevo, sin sábana, Cabezal, ni otro ajuar para guarecerse de los rigores del Invierno, de suerte que como la mayor parte habita en Barracas, y estas son de poco abrigo, las mantas muy ligeras padecen infinito.


   Las Herramientas, y más Instrumentos suministrados para la labranza son de pésima calidad, y lo que resulta es ser preciso estarlos componiendo cada día, y que el pobre Colono pague la compostura de lo señalado para la manutención. Aconteció varias veces que los Paisanos hurtaron algunas piezas de herramienta a los Colonos, y estos miserables tuvieron que reponerla de su prest.

   En la Carlota se dieron las Vacas para la labranza, pero nada para la manutención, de suerte que como los hacen trabajar todo el día, y a la noche no tienen que darles de comer es preciso soltarlas para que busquen en el Campo su alimento: acontece que hambrienta la Vaca se va al sembrado, la toman los Paisanos, la llevan al Director de la Población, castigan al Dueño, quitándole del prest lo que estimaron vale el daño. Otras veces se alejan las Vacas, y a la mañana por que no están prontas para ir al trabajo se castiga al dueño no con palos, o grillos, como si este harto de trabajar todo el día no le fuese debido el regular reposo.


   Si muere cualquiera Res del Ganado que se suministra a esta gente, se lo hacen pagar descontándole de su prest cada cuatro días media peseta.

Al tiempo de la distribución de las Vacas reparó un Colono, que la que le daban no tenía dientes, y que estaba enferma, repugnó el recibirla, pidiendo al Director la mandase registrar por peritos, respondió aquel que la tome, que si se muere será de cuenta de S.M. y no de la del Colono; a pocos días muere la Vaca, sin haberla ejercitado en nada, a cuenta de ello el Dueño llevando la Piel al Director, y este dispone se venda la carne a los demás Colonos, y que el infeliz pague de su prest el coste que tuvo la Vaca, dándole otra, y a pocos días muere de enfermedad, e imponerle nuevo descuento, y generalmente, y a cualquiera que le muere un animal, se lo hacen pagar, y reponer con media peseta de descuento cada cuatro días.


   En el Departamento de la Peñuela le mató el ave de rapiña una Gallina a un Colono, y le llevó otra, y le descontaron de su prest 20 reales para reponerlas.


   Para evitar las disensiones entre los Paisanos, y Colonos determinó D. Fernando de Quintanilla poner un Pastor Español para la guarda, y custodia de sus Ganados rompió el Pastor una pierna a una Vaca, muere aquella, y obligan al Dueño a que la pague de su prest sin que el tenga la menor culpa. A muchos de los Colonos que llegaron al principio se les destinó sus Tierras, las empezaron a cultivar con ardor, hicieron su Barraca, y adelantaban con gran éxito el cultivo, empleando en esto algún dinero que trajeron de su País, y sin disfrutar su trabajo los hicieron mudar a otro Paraje más distante, practicaron lo mismo en él, y al cabo de algún tiempo los hacen transmigrar de la Peñuela a la Carlota, perdiendo el afán de sus Tareas, y lo que han gastado en los dos primeros destinos.


   A una legua más allá de Bailén se hizo el reparto de tierras a algunos colonos, pero es un paraje muy árido, y de poca esperanza que fructifique, mal sano, y falto de agua, de manera que algunos tienen cerca de media legua que irla a buscar, pudiendo colocarlos más adelante en parajes cómodos, con agua, y que prometen ventajas a los habitadores.


   A los habitantes de las nuevas Poblaciones de la Carlota, Peñuela, Venta de Miranda, y otras de aquel Distrito, los hacen trabajar diariamente, no tan solo los días de fiesta, sino también los Domingos, y si alguno falta lo castigan con palos, y Grillos, sin que sea exento en este día el enfermo, aunque tenga calentura, que si lo hace presente le descuentan media peseta del prest con pretexto de ser para pagar un hombre que trabaje por él. Es imponderable, Señor, la armonía, que causa a esta gente el que los hagan trabajar los días de fiesta, y particularmente los Domingos, claman amargamente, y dicen que si estuvieran esclavos no les harían hacer más, sin que tengan en lo humano otro recurso, que a las piedades de V.M.


   El Pan que se suministra a estos nuevos Colonos lo más del tiempo es de mala calidad, es falto casi siempre de más de media libra, como se verifica del que han entregado al exponente al paso por la Venta de Miranda, que trae para Testimonio, no dejándole a esta gente ni el arbitrio de quejarse, porque al que lo ejecuta inmediatamente le amenazan con palos.


   Hay muchos de esta gente que ha más de un año que no se han confesado por falta de Confesores, y carecen absolutamente de pasto espiritual, cuya importancia necesita pronta providencia.

   En la baja Andalucía todavía no hay establecido ningún Hospital, y los enfermos de peligro se conducen a Écija, donde se confiesan por intérprete perjuicio, porque debiendo servirse de Intérpretes Españoles, les hacen pagar más caro las manufacturas, que si ellos mismos las trabajaran tendrían este alivio más en su beneficio.


   Tampoco se ha suministrado a las familias el Cáñamo, Lana, y Esparto que previene el Art. 52 de la Instrucción, para que empleándose en su beneficio las mujeres ayuden a los progresos de la Población.


   A todo Colono en general le está privado el uso de armas lícitas, habiéndoles quitado, o roto algunas que trajeron de sus Países, sin haberles dado nada por su valor, de que resulta que continuamente los Paisanos como saben están indefensos, les entran en las Casas, y Chozas, les hurtan lo que tienen mejor, les hurtan los hierros, y utensilios de labranza, y después tienen los infelices Colonos que reponerlo de su socorro, no estando libres las mujeres de los insultos de los mismos Paisanos, que usan de todo género de Armas.

   Han licenciado los Directores a varios, por haberles sobrevenido indisposición en los Pies, Brazos, o rotura sin haberles hecho curar, que era fácil, ni dado el más mínimo auxilio para retirarse a sus Casas, desnudos, y llenos de miseria: de estos encontró el exponente tres en el camino que pasaban a Sevilla a quejarse al Intendente de esta irregularidad.

   En la Venta quemada ha recogido el que expone un Colono licenciado bastante Joven, que con su mujer iba pidiendo limosna, cuya desnudez es imponderable, lo hizo de vestir, y actualmente está trabajando en el despacho de las tierras, mantenido de cuenta del Exponente: de que se infiere que la miseria inutiliza a muchos.


   Dn. Juan Gaspar de Thurriegel ha publicado en Alemania por manifiesto la Real Cédula de V.M. el nuevo establecimiento, que se hace en Sierra Morena ofreciendo a todos los que quisiesen venir tres sueldos de Francia por legua hasta llegar a Schlev Statt, y otros parajes donde tenía sus comisionados para recibirlos: con esta oferta se presentaron varias familias en las casas señaladas, pero los Comisionados no les han pagado los tres sueldos por legua, diciéndoles que en otra parte se les satisfaría, cuyo caso no ha llegado, y los que están en este descubierto claman sumamente se les indemnice del desembolso que hicieron, que entre todos llega a cerca de cuatro mil pesos, según el Intérprete de la Carlota asegura, en consecuencia de la nota, que se ha tomado para remitir a la Real deterninación de V.M.


   Ultimanente, señor, todo lo hasta aquí mencionado es por mayor lo que experimentan estos nuebos vasallos de V.M. por que si se examina menudamente, se hallaría mucho mas, siendo cierto que los que dominan estas gentes los tratan con el mayor rigor, esparciendo la voz que el desarreglo con que viven, y el demasiado vino que bebe, es motivo de las enfermedades, y miseria que padecen, para que quando llegue a noticia de V.M. los exceso, y mal trato que se da a estos infelices, que abandonaon sus Paises y Parientes para mejorar de suerte en los dominios de V.M. no hagan impresión en la Real mente de V.M.


   Este es el estado en que está la nueba Población de Sierra Morena, las necesidade, miserias, y extorsiones que padecen los nuebos havitantes de ella, que llrando amargamente su desgracia han pedido al exponente lo haga presente a V.M. como lo executa, y rendidamente en nombre de ellos y el suyo Suplica a V.M. se digne compadecido su Real animo de las miserias, y calamidades de esta pobre gente, mandar pase un sugeto inteligente de sana conciencia à reconocer, è inspeccionar las nuevas Poblaciones de Sierra morena con facultades de remediar, y extinguir los abusos, gravámenes, y calamidades, que padecen los Colonos, abrigándolos V.M. bajo las alas de su Real protección, para que se les trate con cristiandad y caridad, y cumpla lo que V.M. tiene ofrecido, para que se consiga el fin de poblar aquella parte de sus Dominios, tomando V.M. la providencia, que juzgue más adecuada al bien de su Real Servicio. Madrid 14 de Marzo de 1769. Dn. Joseph Antonio Yauch.



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   Segundo:

   Carta D. Miguel de Muzquiz, ordenando al Sr. D. Francisco Carrasco, una especie de inspección secreta en las Nuevas Poblaciones, para determinar si lo denunciado por D. Joseph Antonio Yauch, como portavoz de los maltrechos colonos, es cierto o no y poder atajar los abusos.



   Dn. Joseph Antonio de Yauch, mayor general del cantón de Ury en Suiza, otorgó contrata con el Rey que aprobó S.M. a consulta del consejo para dirigir a las nuevas Poblaciones de Sierra Morena cien familias suizas y alemanas, de las cuales ha conducido en persona setenta individuos: con este motivo ha reconocido aquellos Establecimientos y tratado los colonos, y de resulta de este viaje ha dado memorial a S.M. de que es copia la adjunta; y enterado su real ánimo del contexto de cada uno de los capítulos que contiene, me manda remitirlos a V.S. para que examinándolos, se instruya V.S. de las quejas que a voz de los Colonos produce Yauch; y a este fin quiere S.M. que cuando V.S. se restituya a la Corte, se pase por las nuevas Poblaciones sin constar de persona alguna de palabra o por escrito que V.S. hace su viaje a ella; por considerar precisa esta precaución para sorprender así a los Colonos, como a los Jefes y demás encargados de todo lo concerniente a los progresos de aquellos Establecimientos.


   Puesto V.S. en ellos, quiere S.M. que V.S. se informe y examine por sí mismo si se da mal trato a los Colonos, y siendo cierto, averigüe V.S. de qué principios procede, y quiénes son los que más influyen; que V.S. pese el pan que comen los Colonos sorprendiendo también en esta diligencia a los encargados. Manda también S.M. que V.S. se informe si es verdad que se han construido ya de tres veces unas mismas casas por estar mal fabricadas, y todo lo demás contenido en el memorial de Yauch; porque S.M. quiere ser instruido por medio de V.S. del estado de las nuevas Poblaciones y de si son o no fundadas las quejas que se han dado, y resaltan contra los que deben cuidar de ellas. Prevengo a V.S. de su real orden para su cumplimiento. Dios guarde a V.S. muchos años. El Pardo, 16 de marzo de 1769. — Miguel de Muzquiz.


Sr. Don Francisco Carrasco.


Transcripción literal hecha por

Agustín Castro Martínez

Pentabuelos

06 marzo 2026

La última confesión en Martín Malo: El abrazo de un fraile bávaro a nuestra sangre lorenesa

 

El eco de Lubine en las piedras de Martín Malo: Un adiós bajo los olivos

   Hay silencios que cruzan continentes y siglos. El silencio que habitaba la Suerte 64 de Martín Malo aquella tarde de octubre de 1775 no era un silencio de paz, sino de espera. Un aire denso, cargado con el polvo rojo de la Sierra Morena y el aroma amargo del lentisco, se filtraba por las rendijas de la puerta de madera. Allí, sobre un jergón de paja que aún olía a la esperanza de los pioneros, nuestra antepasada Magdeleine Vincent se desvanecía.

13 enero 2026

El crisol de Sierra Morena

 


Genética, archivo y memoria en las Nuevas Poblaciones (1767)



Versión de la Estimación Étnica v2.5 MyHeritage



   Durante siglos, la genealogía se sostuvo sobre el papel: partidas sacramentales, padrones, escrituras y silencios. Hoy, a ese archivo tradicional se le ha añadido una herramienta nueva, poderosa y peligrosa si se usa mal: el ADN. Pentabuelos no existe para reemplazar los documentos con porcentajes, sino para comprobar qué ocurre cuando la genética confirma lo que la historia ya había contado.

   El análisis que presento integra mis resultados genómicos obtenidos mediante MyHeritage (v2.5 y v0.95) con documentación genealógica contrastada y con los estudios de genética de poblaciones desarrollados, entre otros, por la Universidad de Granada (UGR) y la Universidad de Jaén (UJA). El resultado es claro: mi perfil genético es el reflejo directo de un territorio estable sobre el que irrumpió, en un momento muy concreto, una migración excepcional.


Versión de la Estimación Étnica v0.95 MyHeritage



   Dos genéticas, dos ritmos históricos

   El genoma no miente, pero tampoco habla solo. Hay que saber escucharlo.

   La continuidad mediterránea (≈ 75%)

   Tres cuartas partes de mi ADN encajan sin dificultad en el patrón genético del sureste peninsular. El 84,2% de componente ibérico, reforzado por un 10% de afinidad itálica, coincide con lo que la UGR identifica como el estándar histórico de Andalucía Oriental: una población de base bética, modelada por Roma y estabilizada tras la Reconquista.

   Este bloque corresponde a la ascendencia materna y a la mitad de la paterna, en un eje perfectamente documentado: Lorca, Cieza, Caravaca, Huéscar, Siles, Santiago de la Espada. Aquí aparecen apellidos que no sorprenden porque llevan siglos donde están: Martínez, Guijarro, Valero, Miñarro, Pelegrín. Son linajes de persistencia, de repoblación medieval y de adaptación serrana. Genética de largo recorrido.

   La introgresión centroeuropea (≈ 25%)

   El segundo bloque rompe la armonía estadística regional. No procede de flujos lentos ni de contactos antiguos, sino de una decisión política fechable: 1767.

   Los grupos genéticos asociados a Alemania, Francia y Holanda, junto a un 3,6% de Judío Askenazí y un 2,2% que el algoritmo etiqueta como “Finlandés”, son prácticamente inexistentes en la media poblacional estudiada por la UGR para Jaén oriental. No son ruido: son señal.

   Esa señal coincide con apellidos, archivos y lugares muy concretos: Masson, Metzger, Vogler, Till, Brice, Vincent, asentados en Santa Elena y Guarromán como parte del proyecto de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena impulsado por Carlos III.


   Cuando el algoritmo hay que traducirlo

   Conviene aclarar uno de los puntos que más confusión genera: el llamado componente “finlandés”.

   Ese 2,2% no indica un origen nórdico reciente ni una migración báltica. En los modelos de genética antigua, esta etiqueta funciona como un proxy estadístico para marcadores de ADN estepario euroasiático, heredados por las poblaciones germánicas del centro de Europa desde la Edad del Bronce.

   Dicho de forma sencilla:
no viene de Finlandia, viene del Rin y del sur de Alemania, y entra en la península con los colonos del siglo XVIII.

   La genética no siempre utiliza el lenguaje de la historia. Por eso no basta con mirar resultados: hay que interpretarlos.


   Orígenes profundos: lo que permanece

   El análisis de Origen Triple permite observar la arquitectura antigua del genoma reduciendo el ruido estadístico. El mejor ajuste se sitúa en la Edad del Hierro, con un equilibrio muy revelador:

  • 45,1% Tartésico, propio del valle del Guadalquivir

  • 35,8% Galo/Britano, marcador inequívoco de procedencia continental

  • 15,7% Egipcio/Levantino, huella persistente de la red fenicio-púnica en el sureste

   En época romana, el perfil se estabiliza como claramente bético, con un componente sardo (36,2%) —proxy del ADN romano— y un 50,6% picto/britano que vuelve a señalar el origen centroeuropeo de la rama colona.

   Nada de esto contradice la genealogía. La refuerza.

“Arquitectura antigua del genoma: continuidad y origen.”



   Sierra Morena: un experimento biológico involuntario

   Los estudios de la UGR muestran que la población de Andalucía Oriental presenta una homogeneidad genética superior al 90%. Mi perfil se ajusta a ese modelo… solo en parte.

   El 25% restante no se ha diluido tras más de ocho generaciones. Es un islote genético creado por una colonización planificada, preservado por la endogamia inicial y finalmente absorbido —sin desaparecer— por la población circundante de Baeza, Baena y el Alto Guadalquivir, mediante apellidos como Castro, Melendo, Agudo o Cantero.

   Las Nuevas Poblaciones no fueron solo un proyecto social o económico. Fueron, sin pretenderlo, un experimento biológico cuyos efectos aún pueden medirse.


   
El archivo habla, el ADN responde

   Cierre

   Este caso demuestra algo sencillo y profundo a la vez: cuando el archivo es sólido, el ADN no lo sustituye, lo confirma. Mi genoma es mayoritariamente mediterráneo, antiguo y estable. Pero conserva, con una claridad poco común en el sur peninsular, la huella de un episodio histórico excepcional ocurrido en 1767.

   Pentabuelos existe para contar estas historias sin épica falsa ni identidades prefabricadas. Personas normales, decisiones concretas, consecuencias duraderas. A veces, incluso, escritas en la sangre.

   Y eso —cuando se puede demostrar— merece ser contado despacio y con respeto.

Intrigas, Confesiones y el Santo Oficio: El "Expediente Steiner" contra Pablo de Olavide (1777)

     El caso Steiner contra Olavide    Bienvenidos a una nueva entrega de investigación en Pentabuelos . En nuestra búsqueda constante por d...