El caso Steiner contra Olavide
Bienvenidos a una nueva entrega de investigación en Pentabuelos. En nuestra búsqueda constante por desentrañar los hilos del pasado, a veces tropezamos con documentos que no solo nos hablan de nombres y fechas, sino de la tensión humana entre la ética y el miedo, entre las luces del progreso y las sombras de la persecución.
Hoy comparto con vosotros un documento excepcional rescatado del Archivo Histórico Nacional (Sección Inquisición). Se trata de un informe fiscal de 1777 que arroja luz sobre uno de los episodios más oscuros y fascinantes de la Ilustración española: el proceso contra Pablo de Olavide y Jáuregui, el gran reformador y responsable de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena.
El Testigo en la Encrucijada
El protagonista de este legajo es Sebastián Steiner (o Heines), un intérprete alemán de 26 años que servía en la casa de Olavide. A través de estas ocho páginas de manuscrito, asistimos a un drama judicial en tiempo real. Steiner, atrapado en una red de presiones por parte de frailes capuchinos y funcionarios del Tribunal, se debate entre mantener una acusación fabricada de "herejía y mala religión" o salvar su conciencia revelando la verdad tras un guion preestablecido.
Este expediente es una radiografía de la época: la lectura de libros prohibidos como los de Voltaire y Rousseau, las disputas sobre el ayuno y las imágenes sagradas, y la mano invisible de la alta política (con menciones al mismísimo Floridablanca) moviendo los hilos desde Aranjuez.
A continuación, presento la transcripción íntegra y fiel de este informe, seguida de un análisis de las conclusiones que este hallazgo aporta a nuestra investigación sobre el proceso a Olavide.
Transcripción Íntegra: Causa de Sebastián Steiner (1777)
El Fiscal del Tribunal de Corte, 1777.
Don Sebastian Heines (Steiner), de nación Alemán, Intérprete de las nuevas Poblaciones de Sierra Morena, y preso en Cárcel de Corte desde el 28 de Enero de este año de 1777. Revocante de la declaración que hizo contra Don Pablo de Olavide.
Se halla substanciada la causa en definitiva, y se ha sentenciado de esta suerte (folio 154). Tuvo principio por un Auto dado por el Tribunal en 22 de Septiembre de 1776 en que se mandó que de la Causa de dicho Olavide se sacase lo que hacía contra el dicho Reo; y hecho resulta que habiendo sido citado por un Testigo y llamado a deponer, hizo su declaración formal contra Olavide en 12 de Abril de 1776, en que dijo ser de edad de 25 años y declaró varias cosas que constan de la causa principal. En 13 del mismo mes compareció voluntariamente a ampliar su declaración añadiendo varias cosas que dijo no haber tenido presente en su declaración anterior.
En 5 de Junio volvió a comparecer en el Tribunal y revocó cuanto había dicho en las dos declaraciones, diciendo que todo era falso, y que lo había declarado inducido del Padre Friburgo, Capuchino, y de Don Pablo Salinero, ante quienes había declarado; y deseando como christiano descargar su conciencia y no perjudicar en lo más mínimo a Olavide, por consejo de un Padre Dominico su confesor, presentaba un papel que era la verdad de todo lo que había visto, que se reduce a abonar en todas sus operaciones al referido Don Pablo. En vista de esto se le mandó que no saliese de Madrid y se presentase de ocho a ocho días en el Tribunal. Hízolo el día 15 de Julio y se ratificó en su revocación, y no quiso firmarla hasta que se le concedió que rubricase el papel porque decía no quedaba tranquilo. En vista de las contradicciones, mandó el Tribunal que el dicho Salinero certificase lo que había pasado con el Reo, y dada esta certificación al mismo, pidió tiempo para responder a ella por escrito, lo que hizo presentando un papel contrario en lo principal, y acomodado a lo que tiene dicho en su revocación.
En el [Consejo] de Estado, el Señor Floridablanca remitió una Carta escrita en Aranjuez a 20 de Noviembre por Don Manuel Lázaro de la Vega, en la que, y en su declaración formal que se le recibió, dijo entre otras cosas: que había recibido una instrucción por la que se había de gobernar Heines para la retractación que había de hacer de una declaración hecha ante Don Pablo Salinero contra Don Pablo Olavide, y omitió lo que decía y declara el Reo en sus Autos. En vista de todo, a petición fiscal, se votó a prisión en Cárceles Medias y el Consejo mandó fuese asegurado en una de ellas, y se le siguiese la causa como Revocante, y se hiciesen otras diligencias que se han evacuado.
Y en 1º de Febrero se le oyó la primera Audiencia ordinaria en que dijo llamarse Sebastian Heines, natural de Figuen del Tirol en Alemania, de 26 años, que presume habría sido preso por la revocación que hizo de dos declaraciones contra Olavide en que no reconoce delito alguno. Lo mismo dice en el papel respuesta a la certificación de Salinero, insistiendo en que este y el Padre Romualdo le indujeron e instruyeron a declarar contra Olavide sin causa alguna. Sigue después diciendo muchas cosas contra varios sujetos para cuyas causas se ha mandado sacar, y en cuanto a la suya dice: que construida su revocación, le advirtió Bargueá que se abstuviese de preguntar la Causa de Olavide, y que se verían en una [casa] de la calle de Jacometrezo adonde se juntaron el Reo y Bargueá a tratar de estos asuntos. Prosigue contra Bargueá diciendo que le hizo espía para observar los pasos de los colonos que venían a Madrid, y declara que el Asistente procuraba indagar lo que habrían declarado contra él, y se valían del Reo para que los persuadiese a la revocación. En los demás Autos que se le oyeron, insiste en que sus primeras declaraciones y las últimas que ha hecho en la cárcel son verdad, y no la revocación que hizo violentamente por las amenazas y promesas de Olavide y seducciones de sus aliados, que confiesa lo mal que hizo en dejarse vencer de ellas, y de haber perseverado tanto tiempo en faltas a la verdad, y por todo implora la benignidad del Tribunal.
Desde la Audiencia de Acusación confiesa todos los delitos de que se le hace cargo, y concluye implorando la misericordia, y lo mismo en la de nombramiento de Abogado que no quería elegir por no tener defensa alguna. A la publicación de Testigos contesta en lo mismo, y por último pide que se le favorezca en atención a verse desamparado de todos, y que se le embarque a las Indias para ganar su vida. El Padre Salgado, citado para este Reo, dice que es cierto que un Alemán le consultó haber hecho falsamente una declaración contra Olavide, y le respondió que compareciese ante el Tribunal a revocar y decir lo que sentía en su corazón. También fue examinado el Padre Haba, Capuchino, y dice que uno de las Poblaciones de Sierra Morena llamado Guisensio le preguntó por el Padre Friburgo, pero no consta en que este Reo hubiese estado con él.
El Promotor Fiscal del Tribunal de Corte expone que Don Sebastian Heines, de Nación Alemán, fue Intérprete de lengua en las Poblaciones de Sierra Morena. En su declaración de 12 de Abril de 1776, tras ocho años viviendo en casa de Don Pablo Olavide como Ayuda de Cámara, declaró (bajo presión de conciencia) que el expresado Don Pablo no ponía cuidado para que los colonos tomasen la Bula de Cruzada; que ha oído decir a Don Pablo que en la Iglesia de La Carolina no se necesitan más imágenes que las que hay, ni dar más culto que a Dios; que tildaba de "beatería" el confesarse cada día; que afirmaba que en Alemania y Francia no había Inquisición y que en España tampoco se necesitaba, diciendo que los Papas unos habían sido buenos y otros malos. Refiere también que Olavide lee mucho en francés, especialmente tragedias y autores que hablan de milagros como cosas que al principio corrieron como verdad y después se desaprobaron. Que una noche de Ánimas mandó apagar una cerilla que una colona tenía encendida en la Iglesia de La Carolina y que preguntaba si la gente dejaba el trabajo en día de precepto.
Añade que es público y notorio que Don Pablo está reputado por poco devoto; que lee las obras de Voltaire y Rousseau y las presta a los empleados; que comía carne en días de vigilia mezclando pescado y que decía que en su mesa todos podían comer carne en viernes. Tras estas declaraciones, el Reo compareció el 5 de Junio diciendo que aquello fue falso y que fue inducido por un papel de instrucciones del Padre Romualdo Friburgo. Sin embargo, en 15 de Julio, ante el Inquisidor Escabzo, volvió a variar diciendo que mintió por mandato de Friburgo, pero que Salinero le había ofrecido "darle de comer" y el amparo del Obispo si mantenía el papel. Al tiempo de firmar, insistió en rubricar el pliego para su tranquilidad, pues no se fiaba de lo escrito. El Tribunal, conociendo la contradicción y malicia de este hombre, mandó a Salinero certificar lo pasado. Finalmente, se registra una carta de Aranjuez de Don Manuel Lázaro de la Vega que complica aún más la red de influencias sobre el reo.
Tras el análisis pormenorizado del texto, se extraen las siguientes conclusiones fundamentales:
1. La Fabricación del Testimonio
Instrucción Externa: Queda probado que el primer testimonio contra Olavide no fue espontáneo, sino basado en un "guion" (un papel de preguntas y respuestas) redactado por el Padre Romualdo Friburgo (Capuchino).
Coacción y Soborno: El reo confiesa que se le prometió protección del Obispo y sustento alimenticio ("darle de comer") a cambio de incriminar a Olavide.
2. Cargos Ideológicos y Religiosos
Pensamiento Ilustrado: Las acusaciones se centran en la posesión y préstamo de libros prohibidos (Voltaire, Rousseau), la crítica a la existencia de la Inquisición en España y la duda sobre la infalibilidad papal.
Relajación de Costumbres: Se le acusa de desprecio por los ritos exteriores (Bulas, imágenes, confesión diaria) y de romper el ayuno religioso (comer carne en viernes).
3. El Perfil del Testigo (Sebastián Heines/Steiner)
Inestabilidad Legal: El testigo atraviesa tres fases: acusación inicial (abril 1776), retractación por conciencia (junio 1776) y una nueva ambigüedad bajo prisión (1777), donde llega a culpar a Olavide de haberle forzado a retractarse.
Vulnerabilidad: Se muestra como un hombre desamparado que termina pidiendo ser enviado a las Indias para escapar de la trama política y judicial.
4. Dimensión Política del Proceso
Intervención de la Alta Corte: El caso no es puramente eclesiástico. La implicación de figuras como Floridablanca y la correspondencia desde Aranjuez demuestran que el juicio contra Olavide era una batalla política entre los reformistas ilustrados y los sectores reaccionarios de la Iglesia y el Estado.

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